Asesorías personalizadas y sesiones
Evaluación online y plan de trabajo presencial para comprender mejor a tu perro y avanzar con herramientas claras.
Asesorías para perros de todas las edades
No existe una receta única para todos los perros. Cada familia, cada historia y cada entorno influyen en la conducta y en la forma en que podemos acompañar mejor.
Evaluación y asesoría personalizada
La evaluación inicial es online. Esta modalidad permite observar y evaluar el comportamiento del perro y la comunicación interespecífica sin la influencia presencial de extraños en un contexto relajado. Juntos con los tutores podemos realizar un profundo análisis de las posibles causas de las conductas no deseados que puede ser ampliado con material audiovisual. Esta primera reunión dura aproximadamente dos horas y asisten idealmente todos los miembros del grupo familiar.

Juntos con el cliente se definen las prioridades y los pasos a seguir. Recibirás un informe por escrito con un plan de entrenamiento y modificación de conducta preliminar. El trabajo en equipo es esencial, ya que al final eres tú quien vive con el perro. Es una forma eficaz y rápida de mejorar la convivencia entre tú y tu mascota.
En algunos casos, la asesoría y el informe resultan ser suficientes para que los tutores sigan adelante con su perro por su cuenta. En otros casos, se requiere un seguimiento y/o sesiones adicionales, que mayormente se realizan en forma presencial y a domicilio.
Entrenamiento y modificación de conducta
Si se requiere un seguimiento después de la evaluación o asesoría, agendaremos sesiones presenciales contigo y tu perro. Entrenaremos en el lugar donde se presenten los problemas, sea en tu casa o en otro lugar.
Trabajo en equipo
Tu aportas las ganas de lograr los cambios, la entrenadora elige y te enseña los métodos y las técnicas de entrenamiento para solucionar los problemas con tu perro en forma personalizada. Es un trabajo en equipo.
Herramientas
Para modificar conductas, tenemos que lograr siempre dos cosas: evitar que ocurra la conducta no deseada y enseñar y premiar la conducta «correcta». Usar comida como premio o refuerzo positivo es práctico. Sin embargo, también podemos usar la voz, caricias o un juguete – tu perro sabrá exactamente qué más le gusta y nos lo hará saber.
Evitaremos llevar al perro a exceder sus límites, siempre adoptando una actitud de confianza, libre de agresión o violencia. La base del trabajo es una comunicación afectiva, clara y consecuente.
Tú y tu perro aprenderán nuevas estrategias de cómo evitar y qué hacer en situaciones problemáticas. Crearemos un contexto de entrenamiento sin distractores inicialmente para favorecer el aprendizaje de comportamientos deseados. Practicaremos hasta que, finalmente, logre manejar situaciones cada vez más complejas y reales.
Como apoyo adicional, podemos usar distintas herramientas de adiestramiento (clicker, silbato, cabestro, correas largas, etc.) y evaluar el uso de terapias complementarias (farmacología, feromonas, aromaterapia, flores de Bach, etc.).
Rechazamos el uso de métodos y herramientas de adiestramiento abusivos y dolorosos.
Trabajamos en base a las directrices LIMA y el estricto código de ética de la IAABC.












